
Otorrinolaringología
Otorrinolaringólogo en Santiago del Estero
Dr. Eduardo Ignacio Giribaldi
Especialista en otorrinolaringología. Atención de adultos y niños para problemas de oído, nariz, garganta, audición, vértigo y voz.
Consultorio en Santiago del Estero. Turno confirmado por WhatsApp.
Solicitar turno
Una vez gestionado el turno, recibirás la confirmación por WhatsApp.
Atención especializada en Otorrinolaringología
El Dr. Eduardo Ignacio Giribaldi brinda atención en otorrinolaringología para adultos y niños en Santiago del Estero, con evaluación y tratamiento de afecciones del oído, nariz, garganta, audición, equilibrio y voz.
¿Qué problemas de otorrinolaringología atendemos?
Problemas de oído
Evaluación de dolor de oído, oído tapado, infecciones, zumbidos o acúfenos y dificultades auditivas o pérdida auditiva.
Vértigo, mareos y equilibrio
Evaluación de vértigo, mareos y alteraciones del equilibrio relacionadas con el sistema vestibular.
Nariz y senos paranasales
Evaluación de congestión nasal, sinusitis, dificultad para respirar por la nariz, desviaciones del tabique y sangrado nasal.
Garganta y voz
Evaluación de molestias de garganta, ronquera, disfonía, alteraciones de la voz y dificultades para tragar.
Otorrinolaringología infantil
Atención de niños con problemas frecuentes de oído, nariz, garganta, audición y otras afecciones otorrinolaringológicas. Cirugías de Amígdalas y adenoides
Otorrinolaringología infantil
Atención otorrinolaringológica para niños y adolescentes, con evaluación de problemas frecuentes de oído, nariz, garganta, respiración y audición.
Respiración bucal en niños
Se habla de respiración bucal cuando el niño respira habitualmente por la boca en lugar de hacerlo por la nariz, tanto de día como durante el sueño.
Entre las causas frecuentes se encuentran la obstrucción nasal, las adenoides aumentadas de tamaño (hipertrofia de adenoides) y las amígdalas grandes.
Signos que pueden llamar la atención de los padres: dormir con la boca abierta, ronquidos, nariz tapada, respiración ruidosa, sueño inquieto y dificultad para respirar por la nariz.
Cuando el problema es persistente puede asociarse a alteraciones del sueño, cansancio durante el día, sequedad bucal y posibles repercusiones en el desarrollo de la función respiratoria y orofacial.
No todos los niños que respiran por la boca tienen la misma causa. El tratamiento —que puede ir desde medidas y medicación hasta, en algunos casos, una cirugía— depende del origen del problema, por lo que es necesaria una evaluación médica individualizada de cada niño.
Adenoides aumentadas en niños
Las adenoides (o vegetaciones) son tejido ubicado en la parte posterior de la nariz, detrás del paladar. Cuando aumentan de tamaño pueden dificultar la respiración nasal.
Pueden producir nariz tapada, respiración por la boca, ronquidos, sueño inquieto y, en algunos casos, infecciones de oído de repetición o problemas de audición.
Es conveniente realizar una evaluación por otorrinolaringología cuando estos síntomas son frecuentes o persistentes, para determinar la causa y el seguimiento o tratamiento adecuados.
Amígdalas grandes, ronquidos y sueño
Cuando las amígdalas están aumentadas de tamaño (hipertrofia amigdalina) pueden estrechar el paso del aire durante el sueño.
Esto puede relacionarse con ronquidos, respiración ruidosa, pausas respiratorias y sueño inquieto, que a veces se acompañan de cansancio o irritabilidad durante el día.
La evaluación debe ser individualizada: no todas las amígdalas grandes requieren el mismo manejo, y la conducta se define según cada caso.
Otitis y problemas de oído en niños
Las otitis son infecciones o inflamaciones del oído frecuentes en la infancia. Pueden causar dolor de oído, fiebre, irritabilidad y, a veces, disminución transitoria de la audición.
Es recomendable una evaluación especialmente cuando las otitis son recurrentes, no resuelven bien o cuando se sospecha que afectan la audición del niño.
Control de audición en niños
Una buena audición es fundamental para el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje. Detectar tempranamente un problema auditivo permite actuar a tiempo.
Signos de alarma: el niño no responde cuando se lo llama, sube el volumen de la televisión, pide que le repitan las cosas o presenta retrasos o dificultades en el desarrollo del lenguaje.
Ante cualquiera de estos signos es aconsejable realizar una evaluación otorrinolaringológica y auditiva.
Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. El diagnóstico y tratamiento dependen de la evaluación de cada niño.